Iniciativa busca sustituir 100 mil pisos de tierra por pisos de concreto en América Latina y el Caribe

"100 mil pisos para jugar" nació a partir del éxito obtenido en el proyecto piloto desarrollado en Guatemala en 2021.
La sustitución de un piso de tierra a concreto genera beneficios directos en la salud de las familias, así lo confirma un estudio del Banco Mundial y la Universidad de California. Foto: Hábitat para la Humanidad

Hábitat para la Humanidad y la Federación Interamericana del Cemento (Ficem) han lanzado la iniciativa «100 mil pisos para jugar», con la cual reemplazarán 100 mil pisos de tierra por concreto en viviendas vulnerables en todo América Latina y el Caribe al 2028.

«100 mil pisos para jugar» nació a partir del éxito obtenido del piloto del Programa Pisos S3, desarrollado en Guatemala en 2021, gracias al trabajo de la alianza entre Cementos Progreso, Ficem, Hábitat para la Humanidad Guatemala, el Instituto del Cemento y del Concreto de Guatemala y la Red de Empresarios Indígenas.

El proyecto piloto se concentró en la construcción de 1.080 m² de pisos de concreto, beneficiando 32 familias de cinco comunidades del municipio de San Juan Sacatepéquez.

Con el cambio del piso, se incluyó también la distribución de filtros purificadores de agua y se realizaron capacitaciones a las familias beneficiadas sobre hogares saludables, manejo del filtro, y uso y mantenimiento del piso.

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José Raúl González, CEO de Progreso, indicó que en Progreso confían que el desarrollo en cada país se acelera en la medida en la que se crean mejores condiciones de vida para cada uno de sus habitantes.

«Es por eso que la implementación del Programa Pisos S3 en San Juan Sacatepéquez responde al compromiso que tenemos de mejorar la calidad de vida de las personas en los países donde operamos, con prácticas responsables y sostenibles, que nos permiten construir el lugar en donde queremos vivir», afirmó.

Público objetivo de “100 mil pisos para jugar”

La iniciativa “100 mil pisos para jugar” está dirigida a familias de toda América Latina y el Caribe en condición de pobreza, que habiten viviendas construidas con materiales de mala calidad, con un piso en el que el material predominante sea la tierra u otro en muy mal estado.

“100 mil pisos para jugar” se enfocará en hogares con mujeres cabeza de familia y con niños menores de 6 años, adultos mayores, o con personas con alguna discapacidad.

A su vez, de acuerdo con la necesidad de cada hogar, se brindarán soluciones para el acceso a agua o cocinas mejoradas, con el fin de generar un entorno digno y saludable para el desarrollo sostenible e inclusivo de las familias.

De izquierda a derecha: José Raúl González, CEO de Cementos Progreso, Ernesto Castro, vicepresidente de Área de Hábitat para la Humanidad para América Latina y el Caribe y María José García, directora ejecutiva de Ficem.

Ernesto Castro, vicepresidente de Área de Hábitat para la Humanidad para América Latina y el Caribe, explicó que actualmente buscan alianzas en México, República Dominicana y Nicaragua, para que se unan a la fase inicial.

«También estamos en negociaciones para una continuidad de la alianza con Cementos Progreso en Guatemala y otros países de la región en los que tienen presencia. Tenemos claro que, lograr la construcción de 100 mil pisos en seis años es una meta ambiciosa y solo la lograremos al trabajar en alianza con gobierno, sector público y privado», dijo.

Castro hizo un llamado a las cementeras, gobiernos y demás actores en América Latina y el Caribe, para que juntos cambien la salud y calidad de vida de las familias más vulnerables. 

Entorno adecuado y saludable

En América Latina y el Caribe el déficit de vivienda afecta casi al 40 % de la población total y cerca del 6 % de los hogares tienen un piso con material predominante de tierra, causando graves afectaciones a la salud, especialmente la de los niños y adultos mayores.

El vicepresidente de Área de Hábitat para la Humanidad para América Latina y el Caribe, señaló que han sido testigos de cómo este tipo de mejoramientos traen un enorme cambio en la calidad de vida y salud de las familias. «Se les brinda un entorno adecuado y saludable desde donde edificar un mejor futuro», señaló.

Ahora, Ficem en conjunto con Hábitat para la Humanidad, buscan unir esfuerzos a través de la iniciativa con el objetivo de transformar la vida de 100.000 familias al 2028 en toda la región. Si bien se trata de un desafío grande, que tendrá que abordarse con prudencia y responsabilidad, se requiere movilizar el interés, el compromiso regional y alianzas necesarias para conseguir el objetivo.

María José García, directora ejecutiva de Ficem, indicó que el Programa Pisos S3 de sustitución de pisos de tierra por pisos de concreto para los países de América Latina y El Caribe se concibió desde la industria del cemento regional en el 2020.

«Buscamos mejorar la salud y el bienestar de las familias más vulnerables en condición de pobreza, creando viviendas más Saludables, Seguras y Sostenibles (S3, dijo.  

Pisos para jugar

Los pisos de tierra se caracterizan por ser focos de infección en los hogares, ya que albergan parásitos, bacterias e insectos que causan diarreas, enfermedades respiratorias, anemia, inmunodeficiencia, malnutrición, enfermedad de Chagas, entre otros.

Los niños son la población más vulnerable al estar en constante contacto con la tierra al gatear, jugar y caminar, de ahí la idea de usar el concepto de “pisos para jugar”.

La sustitución de un piso de tierra a concreto genera beneficios directos en la salud de las familias, así lo confirma un estudio del Banco Mundial y la Universidad de California.  A través de un estudio a un programa de sustitución de pisos de tierra en México analizaron datos de la mejora en la salud de familias.

En los niños se registró una reducción de un 70 % en las infecciones parasitarias, 49 % en diarreas y 81 % en anemias, además de incrementar el desarrollo cognitivo de un 36 % al 96 %. En los adultos se evidenció un aumento del 59 % en la satisfacción de la vivienda, menor depresión en un 52 % y menor estrés en un 45 %.

 

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García resaltó que los pisos de concreto tienen un bajo costo, son amigables con el medioambiente. Su material principal es producido localmente y crean un confort climático en la vivienda.

«Este tipo de intervenciones realmente salvan vidas. Previenen enfermedades, mejoran la calidad de vida, contribuyen a reducir la pobreza, ayudan a mitigar el cambio climático y contribuyen al logro de los ODS«, indicó la directora ejecutiva de Ficem.

¿Quieres unirte a la iniciativa “100 mil pisos para jugar”?

Tanto Hábitat como Ficem, planean trabajar en conjunto, en un largo plazo, para sustituir un total de 10 millones de pisos al 2050, y así, avanzar en la meta de erradicar los pisos de tierra en la región. En caso de que su empresa o institución quiera unirse a la iniciativa “100 mil pisos para jugar”, puede solicitar información al correo lac@habitat.org o lrojas@ficem.org.

 

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