Los arquitectos e interioristas se inclinan por el suelo empedrado

Cada vez más estudios de arquitectura vuelven su mirada a la arquitectura tradicional.
Técnica
Los estudios de arquitectura y diseño están incorporando esta técnica en el interior de nuevas edificaciones. Foto: @moredesign.es

El suelo empedrado reenamora a los arquitectos e interioristas, con lo cual se vuelve el súmmum de lo vernacular.

Un suelo que requiere de un material complicado de encontrar. Cientos de piedras de tamaños similares, un montón de cálculos previos y un artesano experto para colocar piedra a piedra no parece ser el suelo más popular en la era de las prisas y la falta de tiempo.

Y durante años, no solo no fue el más popular sino que a punto estuvo de ser una técnica constructiva de la que ya no existían maestros que supieran llevarla a cabo y, con ello, de su desaparición.

Sin embargo algo cambió en los últimos años, algo que viene más allá de la pandemia de 2020, pero que se intensificó en gran medida desde entonces.

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El tiempo de paro dio tiempo a plantearse cómo está en el mundo y las prioridades. Y quizá, un suelo que requiere de tanta maestría sí que tiene mucho más que ofrecer.

Suelo empedrado, de vuelta a la arquitectura tradicional

Así lo constata Amara Carvajal, maestra de la construcción tradicional y experta en empedrados.

Explica que, en los últimos cuatro años, son muchos los estudios de arquitectura y diseño que la contactan para pedirle consejo sobre esta técnica.

No solo para la restauración de suelos antiguos sino, sobre todo, para su incorporación en el interior de nuevas edificaciones.

Carvajal, dedicada a poner en valor este tipo de pavimentos y a dar a conocer el patrimonio que todavía queda en España, destaca la importancia de que cada vez más estudios de arquitectura vuelvan su mirada a la arquitectura tradicional.

“Es una arquitectura que sigue viva: es más sostenible, de kilómetro 0, se integra con el paisaje y, muy importante, las casas son más transpirables, tienen menos problemas de grietas, humedades y son más sanas”, explica.

Foto: @moredesign.es

Una técnica funcional y muy bien pensada

Las islas Baleares son una de las zonas donde el interés por los suelos empedrados en nuevas construcciones toma más fuerza.

Estudios como More Design llevan años incorporándolos.

“Siempre hemos apostado por topografías difusas, donde el exterior y el interior sean lo más continuos posibles”, explica Manuel Villanueva, uno de los socios del estudio mallorquín.

Villanueva destaca no solo la belleza estética de este pavimento sino su efecto termorregulador.

“Mantienen muy bien las temperaturas, son muy agradables para ir descalzo tanto en verano como en invierno porque son pavimentos aptos para suelos radiantes y, al calentarse la piedra, juegas con la inercia y ese calor se devuelve de forma prolongada”, añade.


Sobre el coste de este tipo de técnica: “No es caro. Tenemos que empezar a entender la sostenibilidad por la vida útil del objeto. Estos suelos tienen una vida útil de 200 o 300 años sin apenas mantenimiento. Son pequeñas obras de arte”.

Y así también lo corrobora el estudio Terra Coll Home, formado por Tatiana Baibabaeva y Tyson Strang, dos neoyorquinos que se enamoraron de la isla de Mallorca y que desde hace unos años se dedican a crear interiores rústicos contemporáneos.

“Nos atrajo el suelo de pinyolet -como se denomina en la isla- después de verlo en las entradas tradicionales de la isla. Nos encantó la fuerza antigua y el carácter artesanal de la misma, y ​​cómo perduró durante generaciones».

«Estos suelos reflejan los principios que valoramos: un material natural moldeado a mano que se vuelve más hermoso con el tiempo y el uso”, añaden.

La importancia de saber más

Amara Carvajal destaca la importancia de la investigación, de saber más sobre su funcionalidad, quiénes lo hacían, de los distintos patrones geométricos que se usaban en cada zona.

“Se trata de una técnica muy relacionada con la identidad cultural, es un trabajo muy simbólico”, dice.


Este otoño por primera vez, la Universidad de Navarra apoyó financieramente un proyecto pionero de investigación del empedrado tradicional en ocho pueblos del Valle del Roncal, que se ha concretado en el libro Ugaltarriak.

“Durante cuatro meses, junto con Pablo Orduna, fuimos llamando casa por casa, pidiendo que nos dejaran entrar a ver los empedrados, que nos contaran. Quizá las abuelillas no sabían mucho de la técnica, pero había una cosa en la que todas coincidían: ‘es el sitio más fresco de la casa”.

Con información de: revistaad.es

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