Galería: Las viviendas del siglo XXI se construyen en fábricas

La necesidad de mejorar la sostenibilidad de las obras hace obligatoria esta apuesta por la construcción industrializada.
Varios trabajadores construyen una vivienda en la planta de la empresa Aedas Home, en Toledo.

Aunque en la actualidad solo el 1 % de las viviendas se producen en fábricas, el modelo de construcción industrializada está llamado a sustituir al de obra tradicional. Construir casas en una fábrica supondrá el salto a la modernización de uno de los sectores que más se resiste al cambio.

La necesidad de cumplir en los próximos años con las exigencias europeas de sostenibilidad y las ventajas que ofrece este modelo a las promotoras residenciales, en cuanto a reducción de plazos y rotación de activos, apuntan a un avance imparable.

Esa es la aspiración de constructoras como Bauen, que tras 34 años de actividad creó en 2019 en Toledo la planta más grande de construcción industrializada en España, en la que se fabrican módulos para hacer viviendas y también otro tipo de edificaciones, como colegios, hospitales y residencias.

De ella sale terminada el 80 % de la casa —la estructura con las habitaciones, el suelo, las instalaciones eléctricas y de fontanería, los baños y las cocinas— en módulos que luego se ensamblan y se terminan en la obra.
«Se parece a un astillero, es como construir un barco», señala el director general de Bauen, Jorge Perelli, en una visita a esta fábrica de 12.000 m² de su filial Neoblock, con capacidad para construir al año unas 200 viviendas de 125 m² cada con un solo turno de trabajo.

Apuesta obligatoria

Para impulsar este modelo de construcción en España nació hace año y medio la Plataforma para la Industrialización de Viviendas (PIV), que agrupa a medio centenar de promotoras, constructoras, despachos de arquitectos, equipos jurídicos, fabricantes de materiales, firmas de ingeniería, entidades administrativas y empresas de formación.

Forman parte de ella promotoras como Aedas Homes, Neinor Homes y Kronos Homes, constructoras como ACR, Arpada y Grupo Ortiz y empresas de componentes como Bosch, Schneider y Butech.

Aedas Homes trabaja ya con el objetivo de que al menos el 25 % de las viviendas que entregue a partir de 2023 sean totalmente industrializadas o tengan algún componente industrializado.

Su delegado de Industrialización, José María Quirós, recuerda que la compañía empezó a apostar por este modelo en 2018, cuando vio que el «grave problema» del déficit de mano de obra le impediría atender su volumen de entregas.

A su juicio, la necesidad de mejorar la sostenibilidad de las obras, donde se generan el 54 % de los residuos de Europa y la mayor parte de la emisión de gases de efecto invernadero, hace obligatoria esta apuesta.

Trabajadores de la empresa Aedas Home. Fotos: EFE/ Ismael Herrero
Con información de: EFE

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