El real estate ya construye su futuro virtual en el metaverso

La irrupción de estos universos paralelos puede hacer que promotores, constructores y agencias de intermediación den un giro a su modelo de trabajo.

Todo el mundo habla de él, pero pocos son los que han dado el paso y se han introducido de lleno en estos mundos virtuales. El metaverso es todavía incipiente, y aunque muchos lo miran con escepticismo o lo tachan de burbuja especulativa, cada vez son más los que lo equiparan con el cambio de paradigma que en su día supuso internet o las redes sociales.

Según la agencia Wildbytes, el 70 % de las grandes marcas estará en el metaverso en cinco años. El abanico de industrias que ven cómo pueden ir un paso más allá crece cada día: fashion, arte, delivery… y por supuesto, real estate. «La posibilidad de explorar nuevos negocios en el metaverso es un tren que las compañías más innovadoras del sector inmobiliario no quieren perder», revela Fernando Valero, socio de consultoría de negocio e innovación en Grant Thornton Spain.

En el mundo real, el suelo es un activo inmobiliario esencial. Cuando trasciende el plano físico y se traslada al metaverso, también se concibe como un auténtico objeto de deseo en forma de parcelas virtuales. Según MetaMetric Solutions, los cuatro metaversos top del momento, The Sandbox, Decentraland, CryptoVoxels y Somnium Space, facturaron más de US$500 millones en 2021. La firma prevé que en 2022 esta cifra se doble.

También hay casos de éxito que se relacionan con Guatemala, como Platzeeland, impulsada por Portafolio Diversificado. Esta empresa, con sede en EE. UU., tiene a varios guatemaltecos entre su capital humano, entre ellos Rodrigo Blanco y Luisa de Blanco, CEO de la compañía y directora de recursos humanos, respectivamente.

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«Una locura divertida»

La irrupción de estos universos paralelos puede hacer que promotores, constructores y agencias de intermediación den un giro a su modelo de trabajo, aprovechando las funcionalidades que ofrecen estos entornos: desde tener todo el control del ciclo de vida de un edificio por medio de un gemelo digital hasta comercializar sus productos e interactuar con el cliente a otro nivel. 

Metrovacesa ha sido la pionera en «hacer una prueba de concepto», señala Carmen Chicharro, directora comercial, marketing e innovación de la firma. «Para testar un nuevo canal de relación con un perfil de cliente 100 % digital, así como su predisposición para adquirir una vivienda física o virtual».

Para llevar la promoción Málaga Towers a Decentraland han contado con la ayuda de Datacasas Proptech. Su CEO, Santiago Cabezas-Castellanos, define el metaverso como «una forma kinestésica de gamificar un espacio», argumentando que, para vender en él, se «necesita imaginación, creatividad y poner realmente al cliente en el centro» porque «el metaverso es una locura divertida, pero real, que multiplicará las ventas».

De hecho, la intención no es quedarse en un mero tour virtual. Comercializar en el metaverso es una acción de ‘branding’. Soraya Cadalso, cofundadora de Uttopion, insiste en que hay que «buscar la parte integradora de la comunidad, y que los usuarios interactúen de modo social, pero también económica».

En este sentido, Chicharro confirma que la experiencia les está sirviendo para «valorar nuevas formas de pago e inversión a través de NFT y, con ello, analizar si en el metaverso existe un nuevo modelo de negocio».

El factor blockchain

Para dar este paso y dotar de liquidez a los activos, el ‘blockchain’ es la clave. Esta tecnología segura, trazable e inmutable es la responsable de que los activos se puedan tokenizar y transaccionar por medio de criptodivisas al ser concebidos como un smart contract. «Un fragmento de código informático que representa un activo que es único e irremplazable», define Fernando Valero.

La generación de valor será una de las claves para que el sector inmobiliario monetice su actividad en estos mundos inmersivos en 3D basados en la web3, la próxima revolución de internet.

Valero pone un ejemplo: Si una promotora compra un suelo virtual, que es un NFT, y lo dota de ciertos atributos, es lógico pensar que ese NFT vale más. «Blockchain es la tecnología que permite reflejar ese aumento de valor gracias a que existirá un tercero que pueda adquirir el NFT de la promotora dentro del mismo ecosistema».

Edificios virtuales

Los modelos de negocio híbridos que fomenten la interacción entre el mundo virtual y el físico serán el escenario principal. Así, los edificios digitales que repliquen uno real son la gran apuesta.

Según Valero, abren la puerta a todo lo relativo a la gestión de activos, desde la visita, compra y personalización de viviendas a la atención y fidelización de clientes.

Pero un escenario tan prometedor no está exento de encontrar obstáculos en su camino. En primer lugar, hay que asegurar la accesibilidad al metaverso. Dispositivos como gafas de realidad aumentada o los cascos de realidad virtual tienen un precio que no está al alcance de todos los bolsillos. Al tiempo que las ‘wallets’ con criptomonedas todavía son minoritarias.

Estos dificultades ponen limitaciones a la hora de disfrutar de las experiencias de los metaversos. De hecho, desde Uttopion señalan que «hay metaversos que están dado pasos atrás porque han desarrollado tecnología que va por delante de la sociedad».

A la espera

En lo que respecta al mercado de la vivienda, Cabezas-Castellanos tiene claro que el comprador todavía no está preparado para ponerse gafas de realidad virtual ni utilizar complejos procedimientos tecnológicos. «Simplemente, quiere ver su futura vivienda de una forma simple, que le genere emociones positivas».

Pero las funcionalidades del metaverso se lanzan, prueban y mejoran constantemente para que tareas cotidianas como ir a un concierto, practicar deporte y comprar una casa sean posibles dentro del mundo virtual.

Una nueva cultura corporativa

El metaverso encontró un aliado en el confinamiento provocado por el covid. «La pandemia ha sido el punto de inflexión, acelerando una realidad imparable», comenta en este sentido Renata Sujto, directora general de eXp España.

La tecnología permitió que, cuando el contacto físico no era posible, hubiera una alternativa eficaz. Las empresas toman nota y las oficinas virtuales se extienden porque la oportunidad de usar el metaverso en la gestión diaria de una compañía es realmente atractiva.

«Gestionamos el día a día de más de 80.000 personas sin interacción física, generando un sentimiento de pertenencia fuerte», confiesa Sujto, convencida de que «un mundo tan fascinante como es la realidad virtual» tiene mucho recorrido.

Con información de: ABC

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